¿Vacaciones? ¡Pero que falta de compromiso!

¿Estamos educados para pedir un descanso? ¿Para pedir vacaciones? ¿Y para disfrutarlas “a rabiar” aunque no sean las fechas más habituales en que todo el mundo lo hace? ¿Me preocupa cómo se tomará mi petición de descanso mi empresa, mi jefe y/o RRHH? ¿Se considera profesional -digno de un manager ejemplar- animar a nuestros colaboradores a que se tomen momentos -hasta días o semanas- de descanso?

Recientemente he tenido la oportunidad de leer un estudio sobre el mercado laboral norteamericano que se titula ”The high price of silence: analyzing the business implications of an under – vacationed workplace”[1]: impresionante. Menos mal que esto no pasa en España; solo en EEUU -es una ironía, lo explico, por si alguien está demasiado cansado como para pillarlo.

Algunos datos del estudio, realizado entre más de 5.600 trabajadores de los cuales 1.184 ejercían funciones de manager. Estos últimos opinaban que:

“91% say they actively encourage time off vs 43% talk to employees once a year or less about vacation”

“55% of managers feel supported in taking time off vs 39% of non-managers feel supported in taking time off”

“93% say time off is important for their employees vs 59% left time on the table last year.

Parece una ¿ligera? contradicción. El descanso es importante o muy importante, pero:

  • no consumo todas mis vacaciones… Menudo ejemplo a mis colaboradores. ¿Qué les estoy indicando con mi ejemplo?
  • parece que no está bien visto hablar de descansar… Si yo como jefe no pongo estos temas encima de la mesa con normalidad, ¿quién se atreverá a abordarlo sin convertirlo en una demanda sindical o de derechos laborales o…?

Curiosa moral ésta, en la que apelamos a ser profesionales, orientados a la excelencia, y, sin embargo, nos olvidamos de la importancia del descanso. Para recuperar energía. De nutrirnos de horas de sueño, de otras actividades que nos ilusionen, hagan reír o aviven nuestras neuronas con temas que no sean los del día a día -sea el arte, la cocina, la montaña, el baile… o lo que a cada uno encienda su alma. Dejar el 24*7 conectados… Simplemente descansar para recargar las pilas y poder seguir aprendiendo, logrando, aportando… No apelo a una ética naif, apelo a la inteligencia: descansar para seguir produciendo. Es cuestión de física, no solo de filosofía.

¿Te imaginas a los deportistas profesionales jugando partidos todos los días? ¿A los atletas corriendo maratones todos los días? ¿A los velocistas haciendo 50 series de 100 metros a tope todos los días? ¿A Fuster operando 12 horas diarias siete días a la semana? ¿A la Calas cantando 8 horas diarias de arias? -perdón por el juego de palabras. ¿A Picasso teniendo que pintar sin descanso, incrementando la producción anual de obras, dos dígitos cada año para rentabilizar la inversión? No habría liga de futbol, ni récords del mundo, ni atletas, ni prima donnas, ni maestros de la pintura. Cada uno de nosotros, en nuestro ámbito y capacidades, necesitamos descansar, recuperar energía, para seguir avanzando y produciendo. Si no está mal visto que deportistas, cantantes, investigadores… descansen, ¿por qué lo está que lo hagan el resto de humanos?

Los directivos como entrenadores deberíamos aprender a gestionar el descanso de nuestros equipos, más allá de lo que dice el convenio y los cuadros de vacaciones: ¿qué pasaría si hablásemos con naturalidad de las vacaciones y el descanso como una decisión estratégica, profesional, propia de un buen inversor /gestor en personas y/o de un buen empleado?

Está bien visto que alguien trabaje 12 horas -para responder a las demandas de clientes, jefes y demás stakeholders…- cuando su contrato dice 8 (y será más y mejor profesional aún si se esta dedicación hasta la extenuación se produce durante días o semanas). ¡Que falta de inteligencia para vidas laborales que duran décadas!

Y, aquí viene la contradicción, está visto como debilidad o falta de profesionalidad o falta de compromiso cuando uno, después de días de entrega y dedicación, siguiendo el patrón anterior, una mañana no va a trabajar o llega 4 horas más tarde.

En esta sociedad del cansancio, de la depresión como gran pandemia del siglo XXI, el tiempo de vacaciones es el segundo beneficio social más valorado -¿beneficio social más valorado las vacaciones y descansar? En la época de la esclavitud vale. ¿Ahora pensaba que era un derecho y parte de nuestra cultura civilizada?

Descansar es una decisión estratégica, profesional, inteligente, propia de personas que saben auto-regularse para adaptar su ciclo de trabajo a los objetivos a alcanzar; no a las horas de estar -o pasar- en el puesto de trabajo.

Gestionar el descanso de los colaboradores es un arte de los directivos excelentes, que, como buenos entrenadores, saben regular el esfuerzo y las energías, propias y de su equipo. El resto es exigir hasta quemar.

Pero ya hablaremos en otras tribunas del descanso y cómo aprender a descansar más y mejor.

Mientras tanto: Don’t shut up! Talk about vacations and time off work.

[1]Project: Time off, by GfK

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